Werte Experimentiermaterialien
Con Experimento, los niños pueden aprender investigando y reflexionar sobre cuestiones capaces de formar en valores.

Conjuntamente con otros socios, la fundación Siemens Stiftung ha continuado desarrollando su programa educativo internacional Experimento en dos sentidos muy concretos para que los niños en edades comprendidas entre 8 y 13 años mientras realizan experimentos puedan plantearse cuestiones que fomenten la formación en valores.

Las fases de experimentación en Experimento | 8+ se han ampliado con el apoyo de científicos de la Ludwig-Maximilians-Universität München y se han resumido en dos métodos de formación en valores: técnicas de estímulo y situaciones que plantean un dilema. Ambos métodos tienen por objetivo impulsar en los niños el debate y la reflexión sobre la práctica vinculada a valores. El vínculo entre los conocimientos técnico-científicos y una práctica formadora en valores se establece tanto a partir de valores propios del proceso de aprendizaje, como son el espíritu de equipo, la tolerancia o la fiabilidad, como a partir de valores con una dimensión práctica, como la solidaridad, la conciencia medioambiental y la sustentabilidad. Estos valores se pueden relacionar perfectamente con los contenidos en torno a energía, medio ambiente y salud tratados en Experimento. Otros valores como asunción de responsabilidad, actividad propia y espíritu abierto pueden transmitirse tanto a través del propio proceso de aprendizaje como al abordar los diferentes temas. Por ejemplo, para reforzar los valores de asunción de responsabilidad y actividad propia, los alumnos construyen un sencillo circuito eléctrico y de esta manera se conciencian al mismo tiempo de un trato respetuoso del recurso de la energía.

La fundación Siemens Stiftung con su socio Fraunhofer Institut ha emprendido un camino prácticamente nuevo. El departamento de ludificación del IDMT desarrolla sobre la base de Experimento | 10+ un juego para PC inspirado directamente en dos experimentos y se puede integrar perfectamente en la clase. Los juegos digitales sirven principalmente para la diversión; pero como herramienta de aprendizaje poseen también un enorme potencial. Los juegos llevan aparejada una motivación intrínseca que aumenta el éxito de aprendizaje. Ese efecto lo aprovechamos también para la formación en valores. El juego pone el foco en el análisis de situaciones que plantean un dilema. Estos dilemas, además de enseñar los principios que existen y los que son más importantes para cada individuo, sobre todo ayudan a cuestionar valores y normas, así como a evaluar y reflexionar sobre su transcendencia en la vida cotidiana. Con vistas a una transmisión de valores duradera, los niños deberían aprender pronto a sopesar argumentos a favor y en contra, a pensar de un modo crítico y a adoptar cambios de perspectiva. En este sentido, la realización de determinados experimentos manuales de Experimento | 10+ (medio ambiente) con historias que plantean un dilema ofrece la posibilidad de promover la capacidad de reflexión y, sobre todo, el saber para fomentar la responsabilidad.