• La fundación Siemens Stiftung promueve una formación en valores eficaz en la enseñanza científico-técnica.
    © Siemens Stiftung/Freudenberg Stiftung, Fotógrafo: Katrin Heyer
  • Los valores son el fundamento para obtener una convivencia exitosa de personas con orígenes sociales, religiosos y culturales sumamente diversos.
    © Siemens Stiftung/Freudenberg Stiftung, Fotógrafo: Katrin Heyer
  • Aparte del entorno familiar, la escuela también tiene la tarea de formar en valores.
    © Siemens Stiftung/Freudenberg Stiftung, Fotógrafo: Anne Hornemann
  • Los alumnos deben aprender, vivir y sentir un comportamiento inspirado en valores.
    © Siemens Stiftung/Freudenberg Stiftung, Fotógrafo: Anne Hornemann
Área de trabajo:
Educación
País/Región:
Alemania
Formación en valores en el foco de la investigación: el catedrático Dr. Heinz Mandl

De la mano de socios cooperantes Siemens Stiftung desarrolla materiales y métodos para que los alumnos reflexionen sobre cuestiones formadoras en valores mientras realizan experimentos.

El Dr. Heinz Mandl es catedrático emérito de Pedagogía Empírica y Psicología Pedagógica en la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich. Su trabajo se centra especialmente en la investigación de la enseñanza y el aprendizaje en la educación básica y la formación continua con medios didácticos, la gestión del conocimiento, la formación en valores y la evaluación. 

Señor Mandl, ¿por qué necesitamos valores?

Señor Mandl: Los valores y la formación en valores abarcan un tema muy importante en la actualidad. Vivimos grandes transformaciones sociales debidas, entre otras causas, a la digitalización, la globalización o la migración. Esta evolución contribuye por una parte a que nuestra sociedad sea mucho más diversa y ofrezca más oportunidades. Al mismo tiempo, esos retos generan a menudo confusión, inseguridad y miedos. Los valores proporcionan aquí normas y criterios que ayudan a orientarse. Al mismo tiempo, los valores también son imprescindibles para el futuro de nuestra sociedad. La apropiación y transmisión de valores democráticos fundamentales como libertad, igualdad o solidaridad –como base común de valores compartidos– es el primer paso y el más importante para la cohesión social.

¿Los valores son así pues esenciales tanto para el individuo como para la sociedad?

Señor Mandl: Sí, diferenciando siempre entre valores individuales y valores sociales. En el plano individual, los valores tienen sobre todo dos funciones: una intencional y otra valorativa. La función intencional se refiere a que los valores establecen objetivos que de un modo general guían nuestros actos. La función valorativa incluye criterios para valorar características, ideas, actos o acontecimientos. En el contexto del plano social, los valores representan estándares comúnmente aceptados que constituyen la base y sostienen las estructuras de un sistema social.

¿Cuál es la mejor manera de inculcar valores sin adoptar una actitud moralista?

Señor Mandl: Una formación en valores eficaz, por definición no puede fructificar ni moralizando ni por pura imposición. Los valores deben ser experimentados y vividos a través de los propios actos, así como probados y verificados en diferentes situaciones. La formación en valores resulta especialmente eficaz cuando el alumno vive y comprende por sí mismo el sentido de los valores.

¿A partir de qué edad es importante una formación en valores específica para niños?

Señor Mandl: Debido a la importancia de los valores para el individuo y la sociedad, los niños deberían ser estimulados desde el principio a desarrollar su propio concepto de valores. Los niños interiorizan ya a una edad temprana valores y normas que marcarán toda su vida. Sobre todo el entorno familiar es determinante para la formación en valores, dentro del cual los padres desempeñan una función ejemplarizante central. Sus actitudes y modos de comportamiento determinan la manera de pensar y de actuar de los niños. Estos sienten al mismo tiempo que son queridos por sus padres y considerados como algo valioso, aprendiendo de esta forma a estimar y valorar a otras personas.  

¿Qué importancia tiene en este contexto la formación en valores en la escuela?

Señor Mandl: La formación en valores forma parte del objetivo educativo y pedagógico de la escuela, donde el desarrollo del juicio moral y la consolidación de una personalidad propia y apta para la vida en comunidad constituyen aspectos prioritarios. Además, cada profesor personifica –de manera consciente o inconsciente– determinados valores. Ya sea justicia en la convivencia social, espíritu abierto frente a ideas y habilidades individuales, pero también disciplina para fomentar el desarrollo en el aprendizaje y el rendimiento: los profesores también son modelos a seguir y representan determinados valores. El estudio Monitor de Valores Infantiles de 2014 destaca que el 80 por ciento de los niños percibe a la figura del profesor como uno de sus principales referentes.

¿Por qué debería formarse en valores también en la enseñanza de ciencias y tecnología?


Señor Mandl: Los niños y los jóvenes de hoy en día se ven confrontados a una edad temprana con cuestiones técnico-científicas, a veces controvertidas. Sin embargo, un análisis puramente teórico-académico no es suficiente para evaluar su importancia. Los valores, en cambio, ayudan en la clase científico-técnica a evaluar situaciones y tomar decisiones, a adoptar diferentes puntos de vista o a reflexionar sobre cuestiones científico-técnicas y evaluarlas. Al mismo tiempo, la enseñanza de las asignaturas científico-técnicas ofrece en sí misma condiciones que favorecen la formación en valores: a través de la realización conjunta de experimentos se educan, por ejemplo, el sentido de la responsabilidad, la capacidad de compromiso y de juicio, así como el espíritu de equipo y habilidades sociales.

¿Qué métodos específicos apoyan el proceso de formación en valores en el programa educativo internacional Experimento?

Señor Mandl: Para la implementación didáctica de la formación en valores existen módulos metodológicos específicos. Para la configuración práctica de la clase con Experimento I 8+ se han seleccionado como métodos técnicas de estímulo y el recurso a casos que plantean un dilema. Las técnicas de estímulo pueden ser de carácter no verbal, p. ej., a través de imágenes o gestos, o verbal, p. ej., a través de observaciones o requerimientos. Estas técnicas persiguen el objetivo de incitar a la reflexión y estimular a los alumnos a expresar opiniones, creando así oportunidades de debate. El recurso a casos en los que se plantea un dilema ayuda a desarrollar una consciencia por los conflictos vinculados a valores. Los alumnos y alumnas reflexionan sobre el hecho de que las decisiones pueden tener ciertas consecuencias.

La fundación Siemens Stiftung ha identificado junto con usted determinados valores para Experimento. ¿Por qué motivo debe formarse exactamente en esos valores en la clase?

Señor Mandl: Esos valores están estrechamente relacionados con los desafíos de nuestro tiempo, como el cambio climático y la escasez de recursos. El valor de la sustentabilidad, por ejemplo, expresa el respeto hacia un desarrollo económico, ecológico y social sostenible para todas las generaciones futuras. Valores como la facultad de juzgar y la autonomía son imprescindibles para orientarse en un mundo diverso y complejo y poder tomar decisiones prudentes. Otros valores, como la franqueza, la tolerancia y la solidaridad, son una condición básica cuando hablamos de heterogeneidad e integración.

¿Es posible transmitir mejor determinados valores a través del aprendizaje-servicio?

Señor Mandl: Los valores se manifiestan en actos –de la teoría a la práctica. Este proceso se fomenta de manera particularmente intensa en la metodología pedagógica conocida como aprendizaje-servicio. En ella se combina el aprendizaje convencional con el compromiso social y la asunción de responsabilidad en el entorno escolar. La gran ventaja es que mediante la aplicación y la consiguiente experiencia práctica, los valores se viven realmente. La vivencia y la reflexión son pues momentos clave de la formación en valores. El aprendizaje-servicio puede tener efectos positivos en el desarrollo de las habilidades sociales e individuales de los alumnos.

¿Qué valores considera que son especialmente importantes en la clase inclusiva?

Señor Mandl: Pedagogía inclusiva significa hacer realidad el principio del reconocimiento y la estimación de la diferencia en la clase. Se trata pues de valores en el plano individual como, por ejemplo, el valor que significa tener un espíritu abierto. Eso significa mostrarse abierto ante lo nuevo, sin miedo ni prejuicios. En el plano social predominan valores como el espíritu de equipo, la tolerancia y la fiabilidad. Así, la tolerancia significa un trato respetuoso de los alumnos y alumnas entre sí, y la aceptación y el reconocimiento de las diferencias.

«La formación en valores resulta especialmente eficaz cuando el alumno vive y comprende por sí mismo el sentido de los valores.»