• Los conocimientos se transmiten directamente sobre el terreno y de forma local —de este modo se consigue el equilibrio perfecto entre las similitudes culturales y socioeconómicas. (En Panaruban, Indonesia, 2016.)
    © Siemens Stiftung
  • La comunicación es un tema fundamental en la capacitación; la exposición de las ideas de negocio propias delante de las cámaras, un ejercicio importante. (En Jinja, Uganda, 2014.)
    © Siemens Stiftung
  • El contacto personal y el intercambio de ideas entre los miembros y con el equipo de epNetwork desempeñan un papel importante en la capacitación. (En Panaruban, Indonesia, 2016.)
    © Siemens Stiftung
  • En colaboración con el equipo los participantes desarrollan sus propias soluciones; anotar y recopilar impresiones e ideas sirve de gran ayuda.
    © Siemens Stiftung
Área de trabajo:
Emprendimiento Social
País/Región:
Internacional
Sabine Baumeister, directora de proyectos de epNetwork

Sabine Baumeister es, entre otras cosas, responsable de los talleres y la formación offline en el marco de la iniciativa «empowering people. Network», dando así visibilidad a la red virtual en la «vida real».

La egresada de lengua y literatura germana y escandinava trabaja con emprendedores sociales desde el establecimiento de la fundación Siemens Stiftung en 2009. Anteriormente trabajó en el área de comunicación en Siemens AG más de diez años. Un tema que también forma parte de los talleres epOnsite.

¿En qué consiste la iniciativa «empowering people. Network»?

La red «empowering people. Network» conecta a inventores y emprendedores sociales de todo el mundo para desarrollar e implantar soluciones técnicas que garanticen los servicios básicos en regiones en vías de desarrollo. Su objetivo es dar a conocer estas soluciones a otros posibles usuarios a nivel internacional, iniciar y fomentar colaboraciones para reforzar su implantación y mejorar así el abastecimiento de un mayor número de personas.

Desde 2014 la red «empowering people. Network» ofrece cursos de capacitación en diferentes regiones dirigidos a desarrolladores y emprendedores sociales bajo el nombre «empowering people. Onsite» ¿Cómo se desarrolla la idea?

Lo que hace que una red funcione son sus integrantes. No hay nada como el contacto personal cuando se quiere afianzar una relación verdaderamente duradera. Los cursos están restringidos a determinadas regiones, por ejemplo algunos países del África Oriental. Esta cercanía regional ofrece el equilibrio perfecto entre similitudes y diferencias culturales y socioeconómicas: los participantes pueden aprender los unos de los otros y seguir en contacto posteriormente. Tras una convivencia intensiva durante tres días también se entabla con nosotros, el propio equipo de la epNetwork, una estrecha relación que favorece el intercambio de ideas incluso una vez finalizados los cursos de capacitación.

¿Qué criterios siguen para seleccionar los temas de los cursos de capacitación y cómo transmiten los contenidos?

En la epNetwork participan asistentes de todo el mundo, por lo que tenemos una idea bastante clara de los temas que interesan a empresas e inventores. Por ejemplo el tema Comunicación. Ya desde la fase inicial el diálogo con clientes, socios y posibles inversores constituye un importante factor de éxito. A los asistentes se les plantean las siguientes cuestiones: ¿Cómo puedo describir mi producto o modelo de negocio en pocas palabras? ¿Cómo puedo elaborar con pocos medios un material de comunicación que se adecue a la perspectiva del mundo de los inversores, tan a menudo occidentalizado? ¿Quién es mi cliente? ¿Existen en algún lugar grupos objetivo en los que todavía no haya pensado?

La seña de identidad de los epOnsites es su método de aprendizaje participativo. Nosotros —o nuestros expertos— impartimos una base teórica, pero de lo que realmente se trata es de que los asistentes sean capaces de encontrar por sí mismos las respuestas que buscan para sus empresas con ayuda de diferentes planteamientos.
Los expertos no somos nosotros, sino los propios emprendedores sociales. Resulta muy gratificante vivir esas reveladoras vivencias tanto en grupo como de forma individual.

¿Cómo pueden saber desde Múnich lo que realmente necesitan los emprendedores sociales sobre el terreno?

Generalmente desarrollamos nuestros contenidos y el enfoque de los epOnsites con un equipo formado por personal de la fundación, entidades colaboradoras y expertos de la región. En el último epOnsite, por ejemplo, hemos trabajado conjuntamente con la organización alemana adelphi y con Romy Cahyadi (Yakarta). Cahyadi dirige, entre otros, el vivero empresarial UnLtd Indonesia y nos ha aportado conocimientos técnicos especializados, pero también una visión local y regional.

Además, es muy habitual que los integrantes de la red contribuyan con estímulos y puntos de conexión. En marzo de 2016 organizamos nuestro epOnsite en Panaruban (Indonesia), donde tiene su sede Tri Mumpuni, miembro de nuestra red con su empresa social IBEKA. Aprovechamos la oportunidad para visitar una de sus microcentrales hidroeléctricas y desarrollar el taller sobre el terreno con este ejemplo en concreto. En el próximo epOnsite que tendrá lugar en Uruguay a finales de mayo de 2016 visitaremos a otro miembro de nuestra red, Ana Luisa Arocena, con su empresa TRIEX. TRIEX se dedica a la gestión de residuos tóxicos, como los que se generan en hospitales, por ejemplo.

¿Cómo aplican los participantes en su rutina diaria todo lo aprendido en el epOnsite?

Mantenemos un estrecho contacto con la mayoría de los asistentes a través de diversos canales. De algunos sabemos que con los conocimientos adquiridos en el epOnsite han desarrollado ideas para la cooperación. Materializar esas ideas lleva un poco más de tiempo, pero intentamos contribuir de forma comunicativa.
Resulta muy alentador cuando nos enteramos de que los emprendedores sociales han superado con éxito una reunión de inversores gracias a todo lo aprendido en el epOnsite sobre el tema Comunicación, o cuando nos dicen que se han sentido mucho más seguros de sí mismos y más competentes en una entrevista con la prensa. También nos llegan noticias de participantes en el epOnsite que han vuelto a «reproducir» todo el taller con su propio equipo.

¿Qué tipo de ofertas de formación continua podemos encontrar en la epNetwork?

La epNetwork dispone de una amplia oferta de formación continua que puede consultarse en nuestra plataforma www.empowering-people-network.org. Por ejemplo, colaboramos con Inclusive Business Accelerator y ofrecemos conjuntamente un bootcamp online para emprendedores sociales. Hoy por hoy en un curso de capacitación online pueden aprender con qué estrategias de marketing y distribución pueden llegar mejor a sus clientes con menos recursos económicos.

Desde abril de 2016 ofrecemos además la herramienta de autoevaluación para emprendedores sociales, disponible en: www.samforse.org. Sirviéndose de un cuestionario online fácil de rellenar, los emprendedores sociales pueden comprobar cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles de sus iniciativas y obtener valiosos consejos para el desarrollo de las mismas.

Además estamos trabajando para grabar tutoriales con algunos contenidos de los cursos. Los encontrará también en www.empowering-people-network.org

Según su experiencia, ¿qué es lo más importante de los cursos de capacitación epOnsite?

Lo tengo clarísimo: el contacto personal con los miembros de la red. Es algo muy banal pero muy importante a la vez: un verdadero encuentro es algo insustituible en la vida. Me refiero a mí misma, al equipo y a los miembros de la red, pero también y en especial al contacto entre ellos. Solo así se forja una verdadera relación de colaboración, solo así estamos todos al mismo nivel, y solo así aprendemos los unos de los otros.

Además las relaciones personales en la región son muy importantes, y es que las condiciones sobre el terreno no dejan de plantear retos al equipo. En ocasiones las condiciones climatológicas juegan una mala pasada contra todo pronóstico, o hay atentados terroristas recientes y cercanos, o disturbios. Puede pasar de todo. Para nosotros es un reto; para los participantes de la región es, simplemente, parte de su realidad cotidiana.


La técnica desde Filipinas hasta México
  • Aprender sobre la marcha: Con el fin de poder mejorar también en México el suministro de agua a través de la bomba de ariete, Iván Gómez Romero viajó a Filipinas para aprender todo sobre la bomba de agua hidráulica.
    © Siemens Stiftung, Fotógrafo: Auke Idzeng
  • Los operadores preparan la cementación de la cubierta del depósito de agua.
    © Siemens Stiftung, Fotógrafo: Auke Idzeng
Área de trabajo:
Servicios básicos
País/Región:
México
Gregor Schäpers (dcha.) en el taller de epN

Gregor Schäpers es experto en energía solar. Él y su empresa TrinySol han sido galardonados con el »Community Prize« del empowering people. Award de la Siemens Stiftung por el desarrollo de unos reflectores que se orientan según la posición del sol.

En 2014 conoce en el taller de trabajo internacional organizado por la red empowering people. Network al holandés Auke Idzenga, que trabaja en Filipinas en el área de suministro de agua. Así comienza, con ayuda del mejor técnico de Schäpers, Iván Gómez Romero, una insólita transferencia tecnológica –de la que algún día se beneficiarán muchas personas.

Auke Idzenga y su organización AIDFI han resucitado en Filipinas la tecnología casi olvidada de la bomba hidráulica de agua, que hace posible que personas en regiones en desarrollo puedan disfrutar de un suministro de agua estable. Gregor Schäpers está fascinado con la bomba de ariete y se muestra convencido de que con su ayuda también se puede mejorar en México el suministro de agua en lugares aislados. Con el apoyo de la fundación Siemens Stiftung, Schäpers envía a su mejor técnico, Iván Gómez Romero, a un curso de capacitación de varias semanas de duración en Filipinas, donde conocerá de cerca el empleo de la bomba de ariete. Conversamos con Iván Gómez Romero sobre el proyecto.

Señor Romero, ¿qué es lo que pensó la primera vez que oyó hablar de la bomba de ariete?

¡Me pareció fantástico! Ya había oído hablar de la tecnología, pero desconocía los detalles del funcionamiento de la bomba de ariete. La idea de elevar grandes cantidades de agua por presión a través de un tubo estrecho sirviéndose únicamente de la propia fuerza de flujo del agua, es tan simple como brillante. Esto tiene para México una relevancia especial, ya que muchos de nuestros pueblos se asientan al borde de cañones y en la actualidad hay que bombear hasta ellos el agua necesaria a un alto coste por medio de generadores eléctricos.

¿Y qué le pareció la idea de su jefe de enviarle a la otra punta del mundo para aprender cómo se construye y se instala una bomba de agua de ese tipo?

¡Excitante! Al principio, todo eran conjeturas e insinuaciones. Pero cuando estuvieron terminados los preparativos, apenas podía dar crédito a que fuese yo quien fuera a hacer ese viaje. ¡Sobre todo porque hasta entonces no había salido nunca de mi país!

¿Cuáles fueron sus primeras impresiones al llegar a Filipinas?

Desde el primer momento me sentí a gusto: ¡los filipinos fueron increíblemente cordiales y me acogieron con mucha amabilidad! Principalmente viajamos a regiones más bien aisladas para visitar lugares en los que ya hay instaladas bombas de ariete. Por el camino vimos a niños que tiraban muchos kilómetros de sus carros cargados con agua. Así se comprende fácilmente por qué es tan importante en Filipinas la disponibilidad de agua. En México la situación tiene otros matices, pero los problemas básicos son los mismos.

TrinySol se concentra en realidad en la energía solar. ¿Le resultó difícil adaptarse a otro sector como el del agua?

No excesivamente. En el taller ya había máquinas y procesos de trabajo muy similares. La diferencia más importante estriba en el modo de proceder a la hora de instalar el producto final, pero eso también se aprende rápido. En esta región de Filipinas se habla ilongo, que incluso toma palabras prestadas del español. Además, algunos compañeros hablaban inglés.

¿Cree que la bomba de ariete tendrá en México la misma buena acogida que ha tenido en Filipinas?

De eso estamos convencidos. Pensamos que en México existe la demanda para esta tecnología y que el país reúne las condiciones adecuadas para su utilización. Teniendo en cuenta que las personas necesitan siempre agua cerca del hogar, prevemos una fuerte demanda en cuanto estén funcionando las primeras bombas. En la actualidad estamos valorando posibles lugares donde desarrollar el proyecto y planificando, junto con AIDFI, las primeras instalaciones piloto en México.


"Teniendo en cuenta que las personas necesitan siempre agua cerca del hogar, prevemos una fuerte demanda."

  • Aprender sobre la marcha: Con el fin de poder mejorar también en México el suministro de agua a través de la bomba de ariete, Iván Gómez Romero viajó a Filipinas para aprender todo sobre la bomba de agua hidráulica.
    © Siemens Stiftung, Fotógrafo: Auke Idzeng
  • Los operadores preparan la cementación de la cubierta del depósito de agua.
    © Siemens Stiftung, Fotógrafo: Auke Idzeng
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Servicios básicos
País/Región:
México
Gregor Schäpers (dcha.) en el taller de epN

Gregor Schäpers es experto en energía solar. Él y su empresa TrinySol han sido galardonados con el »Community Prize« del empowering people. Award de la Siemens Stiftung por el desarrollo de unos reflectores que se orientan según la posición del sol.

En 2014 conoce en el taller de trabajo internacional organizado por la red empowering people. Network al holandés Auke Idzenga, que trabaja en Filipinas en el área de suministro de agua. Así comienza, con ayuda del mejor técnico de Schäpers, Iván Gómez Romero, una insólita transferencia tecnológica –de la que algún día se beneficiarán muchas personas.

Auke Idzenga y su organización AIDFI han resucitado en Filipinas la tecnología casi olvidada de la bomba hidráulica de agua, que hace posible que personas en regiones en desarrollo puedan disfrutar de un suministro de agua estable. Gregor Schäpers está fascinado con la bomba de ariete y se muestra convencido de que con su ayuda también se puede mejorar en México el suministro de agua en lugares aislados. Con el apoyo de la fundación Siemens Stiftung, Schäpers envía a su mejor técnico, Iván Gómez Romero, a un curso de capacitación de varias semanas de duración en Filipinas, donde conocerá de cerca el empleo de la bomba de ariete. Conversamos con Iván Gómez Romero sobre el proyecto.

Señor Romero, ¿qué es lo que pensó la primera vez que oyó hablar de la bomba de ariete?

¡Me pareció fantástico! Ya había oído hablar de la tecnología, pero desconocía los detalles del funcionamiento de la bomba de ariete. La idea de elevar grandes cantidades de agua por presión a través de un tubo estrecho sirviéndose únicamente de la propia fuerza de flujo del agua, es tan simple como brillante. Esto tiene para México una relevancia especial, ya que muchos de nuestros pueblos se asientan al borde de cañones y en la actualidad hay que bombear hasta ellos el agua necesaria a un alto coste por medio de generadores eléctricos.

¿Y qué le pareció la idea de su jefe de enviarle a la otra punta del mundo para aprender cómo se construye y se instala una bomba de agua de ese tipo?

¡Excitante! Al principio, todo eran conjeturas e insinuaciones. Pero cuando estuvieron terminados los preparativos, apenas podía dar crédito a que fuese yo quien fuera a hacer ese viaje. ¡Sobre todo porque hasta entonces no había salido nunca de mi país!

¿Cuáles fueron sus primeras impresiones al llegar a Filipinas?

Desde el primer momento me sentí a gusto: ¡los filipinos fueron increíblemente cordiales y me acogieron con mucha amabilidad! Principalmente viajamos a regiones más bien aisladas para visitar lugares en los que ya hay instaladas bombas de ariete. Por el camino vimos a niños que tiraban muchos kilómetros de sus carros cargados con agua. Así se comprende fácilmente por qué es tan importante en Filipinas la disponibilidad de agua. En México la situación tiene otros matices, pero los problemas básicos son los mismos.

TrinySol se concentra en realidad en la energía solar. ¿Le resultó difícil adaptarse a otro sector como el del agua?

No excesivamente. En el taller ya había máquinas y procesos de trabajo muy similares. La diferencia más importante estriba en el modo de proceder a la hora de instalar el producto final, pero eso también se aprende rápido. En esta región de Filipinas se habla ilongo, que incluso toma palabras prestadas del español. Además, algunos compañeros hablaban inglés.

¿Cree que la bomba de ariete tendrá en México la misma buena acogida que ha tenido en Filipinas?

De eso estamos convencidos. Pensamos que en México existe la demanda para esta tecnología y que el país reúne las condiciones adecuadas para su utilización. Teniendo en cuenta que las personas necesitan siempre agua cerca del hogar, prevemos una fuerte demanda en cuanto estén funcionando las primeras bombas. En la actualidad estamos valorando posibles lugares donde desarrollar el proyecto y planificando, junto con AIDFI, las primeras instalaciones piloto en México.


"Teniendo en cuenta que las personas necesitan siempre agua cerca del hogar, prevemos una fuerte demanda."

El biogás como modelo de negocio
  • La mochila de biogás es un globo en forma de almohada hecho de un material hermético, una lámina de plástico, y tela.
Área de trabajo:
Servicios Básicos & Emprendimiento Social
País/Región:
África
Katrin Pütz es fundadora y gerente de la empresa social (B)energy.

La mochila de biogás como modelo de negocio ofrece la oportunidad de obtener un ingreso y además, ser independientes de los programas de ayuda al desarrollo

Hace un año construí mi propia planta de biogás en mi casa en Addis Abeba. Al principio no se trató más que de un experimento para realizar pruebas, ya que acabábamos de adquirir una cabra para ordeñar. Ahora son ya tres las cabras que tengo en el jardín, con cuyo estiércol alimento la planta de biogás. Se trata de una especie de saco de plástico con una entrada para restos orgánicos y sendas salidas para biofertilizante y gas. Cada día se obtienen entre 200 y 500 litros de biogás a partir de restos de cocina y con la ayuda de la cabra nodriza «Goatie»; suficiente para cocinar.

El tema del biogás me interesó por primera vez durante mis estudios universitarios. Estudié Ingeniería Agrícola en Hohenheim, Alemania, y en esa época desarrollé la mochila de biogás. Se trata de una mochila gigante que sirve para transportar y almacenar biogás de una forma segura. Hogares aislados pueden ahora sustituir con ella la leña por biogás, sin necesidad de estar conectados físicamente a una planta de biogás. Mi mochila fue uno de los proyectos premiados en el concurso empowering people. Award de la fundación Siemens Stiftung. Entretanto he fundado una empresa social cuya actividad gira en torno a esta tecnología: el nombre de la empresa es (B)energy, que hasta la fecha tiene en cartera tres productos: el (B)pack, las plantas de biogás móviles (B)plant y diferentes hornillos de biogás llamados (B)flame. Los clientes viven en países en desarrollo, poseen espíritu emprendedor y desean utilizar la mochila para vender su gas excedente. Con el fin de llegar al mayor número de clientes potenciales posible, colaboro con franquicias locales. Mi primera franquicia en Etiopía por ejemplo, se encarga de toda la red de ventas y servicio, así como de la producción local.
En la actualidad estoy introduciendo una nueva socia en Chile, que se encargará de representar a (B)energy en la región de Latinoamérica.

Me sorprendió que nadie hubiera visto antes en el tema del biogás un modelo de negocio para países en desarrollo. El problema reside en el hecho de que la instalación de una planta de biogás solo resulta rentable cuando esta, además de producir biogás para el propio hogar, también produce gas suficiente para venderlo como energía para cocinar. Esto se consigue por medio del (B)pack y de nuestra estrategia de negocio social, de eso estoy convencida. En los países occidentales, tampoco nadie se construye una planta de biogás con el único propósito de ahorrarse el gas para cocinar su almuerzo, sino porque con ella se puede ganar un buen dinero. Esto funciona de forma muy parecida también en los países en desarrollo: si se da la posibilidad a las personas de ganarse su propio dinero, dejarán de depender de programas de ayuda al desarrollo, al tiempo que se resuelve un problema social. La fundación Siemens Stiftung me ayuda a lograr ese objetivo. Su estrategia se adecúa perfectamente a mis necesidades: No me apoya con dinero –eso no lo desearía, por la sencilla razón de que una empresa social debe poder subsistir sin ayuda económica–, sino que ofrece talleres de trabajo, cursos de formación, y conferencias internacionales en los que puedo ampliar mis conocimientos e interconectarme con personas de otras regiones objetivo. Eso es una gran ayuda.

"Con nuestra mochila de biogás, la energía limpia también es un negocio para las personas más pobres."

  • La mochila de biogás es un globo en forma de almohada hecho de un material hermético, una lámina de plástico, y tela.
Área de trabajo:
Servicios Básicos & Emprendimiento Social
País/Región:
África
Katrin Pütz es fundadora y gerente de la empresa social (B)energy.

La mochila de biogás como modelo de negocio ofrece la oportunidad de obtener un ingreso y además, ser independientes de los programas de ayuda al desarrollo

Hace un año construí mi propia planta de biogás en mi casa en Addis Abeba. Al principio no se trató más que de un experimento para realizar pruebas, ya que acabábamos de adquirir una cabra para ordeñar. Ahora son ya tres las cabras que tengo en el jardín, con cuyo estiércol alimento la planta de biogás. Se trata de una especie de saco de plástico con una entrada para restos orgánicos y sendas salidas para biofertilizante y gas. Cada día se obtienen entre 200 y 500 litros de biogás a partir de restos de cocina y con la ayuda de la cabra nodriza «Goatie»; suficiente para cocinar.

El tema del biogás me interesó por primera vez durante mis estudios universitarios. Estudié Ingeniería Agrícola en Hohenheim, Alemania, y en esa época desarrollé la mochila de biogás. Se trata de una mochila gigante que sirve para transportar y almacenar biogás de una forma segura. Hogares aislados pueden ahora sustituir con ella la leña por biogás, sin necesidad de estar conectados físicamente a una planta de biogás. Mi mochila fue uno de los proyectos premiados en el concurso empowering people. Award de la fundación Siemens Stiftung. Entretanto he fundado una empresa social cuya actividad gira en torno a esta tecnología: el nombre de la empresa es (B)energy, que hasta la fecha tiene en cartera tres productos: el (B)pack, las plantas de biogás móviles (B)plant y diferentes hornillos de biogás llamados (B)flame. Los clientes viven en países en desarrollo, poseen espíritu emprendedor y desean utilizar la mochila para vender su gas excedente. Con el fin de llegar al mayor número de clientes potenciales posible, colaboro con franquicias locales. Mi primera franquicia en Etiopía por ejemplo, se encarga de toda la red de ventas y servicio, así como de la producción local.
En la actualidad estoy introduciendo una nueva socia en Chile, que se encargará de representar a (B)energy en la región de Latinoamérica.

Me sorprendió que nadie hubiera visto antes en el tema del biogás un modelo de negocio para países en desarrollo. El problema reside en el hecho de que la instalación de una planta de biogás solo resulta rentable cuando esta, además de producir biogás para el propio hogar, también produce gas suficiente para venderlo como energía para cocinar. Esto se consigue por medio del (B)pack y de nuestra estrategia de negocio social, de eso estoy convencida. En los países occidentales, tampoco nadie se construye una planta de biogás con el único propósito de ahorrarse el gas para cocinar su almuerzo, sino porque con ella se puede ganar un buen dinero. Esto funciona de forma muy parecida también en los países en desarrollo: si se da la posibilidad a las personas de ganarse su propio dinero, dejarán de depender de programas de ayuda al desarrollo, al tiempo que se resuelve un problema social. La fundación Siemens Stiftung me ayuda a lograr ese objetivo. Su estrategia se adecúa perfectamente a mis necesidades: No me apoya con dinero –eso no lo desearía, por la sencilla razón de que una empresa social debe poder subsistir sin ayuda económica–, sino que ofrece talleres de trabajo, cursos de formación, y conferencias internacionales en los que puedo ampliar mis conocimientos e interconectarme con personas de otras regiones objetivo. Eso es una gran ayuda.

"Con nuestra mochila de biogás, la energía limpia también es un negocio para las personas más pobres."

El proyecto OneDollarGlasses gana el premio empowering people. Award

El proyecto OneDollarGlasses (anteojos de un dólar) gana el premio empowering people. Award

Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo cerca de 150 millones de personas sufren de alteraciones visuales, pero gracias a los anteojos y lentes de contacto, estas personas pueden llevar una vida normal. El problema surge cuando las personas que sufren de alteraciones visuales, como es el caso de las que viven en la mayoría de los países en desarrollo y emergentes, no tienen la posibilidad de adquirir anteojos. En países como Uganda, la mayoría de las personas es demasiado pobre y no puede adquirir lentes. La consecuencia: no pueden trabajar y enfrentan dificultades para proveer un sustento digno para si mismos y para sus familias.

Un profesor alemán encontró una solución para cambiar esta circunstancia. Martin Aufmuth, de la ciudad de Erlangen, desarrolló una máquina de doblado que permite fabricar lentes livianos con montura flexible, sin electricidad. Los anteojos fueron probados por primera vez en abril de 2012 en Uganda, donde se capacitó al primer equipo de trabajadores locales en la fabricación de tales lentes. Esto permitió al mismo tiempo suministrar varios miles de anteojos para los habitantes de diversos países africanos.

Con su invento, Martin Aufmuth logró quedar entre los 23 ganadores del "empowering people. Award", dados a conocer a mediados de septiembre. Cuando supo que un jurado independiente de expertos lo había declarado ganador del primer premio se puso inmensamente contento: “Haber ganado el "empowering people. Award" es muy importante para seguir difundiendo los OneDollarGlasses. Usaremos el dinero del premio para ayudar a la mayor cantidad de personas posible”.

Pocas semanas antes que se entregara el premio, un equipo de filmación visitó una aldea en Ruanda y documentó el efecto positivo que tenía el invento sobre la vida diaria de las personas, que por fin pueden  participar en la vida comunitaria gracias a los OneDollarGlasses.

"Usaremos el dinero del premio para ayudar a la mayor cantidad de personas posible."


El proyecto OneDollarGlasses (anteojos de un dólar) gana el premio empowering people. Award

Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo cerca de 150 millones de personas sufren de alteraciones visuales, pero gracias a los anteojos y lentes de contacto, estas personas pueden llevar una vida normal. El problema surge cuando las personas que sufren de alteraciones visuales, como es el caso de las que viven en la mayoría de los países en desarrollo y emergentes, no tienen la posibilidad de adquirir anteojos. En países como Uganda, la mayoría de las personas es demasiado pobre y no puede adquirir lentes. La consecuencia: no pueden trabajar y enfrentan dificultades para proveer un sustento digno para si mismos y para sus familias.

Un profesor alemán encontró una solución para cambiar esta circunstancia. Martin Aufmuth, de la ciudad de Erlangen, desarrolló una máquina de doblado que permite fabricar lentes livianos con montura flexible, sin electricidad. Los anteojos fueron probados por primera vez en abril de 2012 en Uganda, donde se capacitó al primer equipo de trabajadores locales en la fabricación de tales lentes. Esto permitió al mismo tiempo suministrar varios miles de anteojos para los habitantes de diversos países africanos.

Con su invento, Martin Aufmuth logró quedar entre los 23 ganadores del "empowering people. Award", dados a conocer a mediados de septiembre. Cuando supo que un jurado independiente de expertos lo había declarado ganador del primer premio se puso inmensamente contento: “Haber ganado el "empowering people. Award" es muy importante para seguir difundiendo los OneDollarGlasses. Usaremos el dinero del premio para ayudar a la mayor cantidad de personas posible”.

Pocas semanas antes que se entregara el premio, un equipo de filmación visitó una aldea en Ruanda y documentó el efecto positivo que tenía el invento sobre la vida diaria de las personas, que por fin pueden  participar en la vida comunitaria gracias a los OneDollarGlasses.

"Usaremos el dinero del premio para ayudar a la mayor cantidad de personas posible."