La Siemens Stiftung trabaja junto con el "Instituto para una Alternativa Agraria - IAA" en el proyecto Sierra Productiva, que tiene como objetivo conseguir un desarrollo sostenible de la población rural indígena de las regiones Canas/Cusco en las tierras altas e Ica/Pisco en la región costera de Perú. En este proyecto, con múltiples partes interesadas, participan unas 370 familias de 11 municipios y 3 distritos.
El Instituto, con sede en San Agustín (Cusco), comenzó en 1994 a elaborar modelos de desarrollo sostenible para las zonas rurales para conseguir que zonas con estructuras débiles pasen de la economía de subsistencia a la economía de la rentabilidad. En este contexto surgió el enfoque integral "Sierra Productiva", con el que se implementan 18 innovaciones técnicas sencillas a lo largo de un ciclo de tres años conjuntamente con los pequeños campesinos. Sobre la base de la biodiversidad existente en Perú, se reforzará la pequeña producción agrícola, en la que los propios campesinos se organizan y asumen la planificación y la toma de decisiones sobre sus acciones para impulsar su propio desarrollo.
El enfoque contribuye a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas: optimizar técnicas de cultivo y producción, garantizar una alimentación segura, mejorar la salud y proporcionar educación. Se recuperan los conocimientos que se habían perdido en el propio espacio cultural y se combinan con nuevos conocimientos. El objetivo a largo plazo es desarrollar los llamados "eco-distritos". Además del desarrollo social y económico se presta atención también a una utilización de los recursos respetuosa con el medio ambiente. El objetivo es aumentar los bajos ingresos que las familias campesinas obtienen con la venta de su producción agrícola.
La Siemens Stiftung apuesta especialmente por el desarrollo en temas como el agua y la energía, como p. ej. las plantas solares térmicas para obtener agua caliente y agua potable. El recurso agua es el factor clave en todo el ciclo, ya que su almacenamiento y el uso eficiente y suministro de agua potable son esenciales. Decisiva es también la implicación de las familias en el desarrollo del modelo, comenzando por la formulación de una visión común. El desempeño propio y la corresponsabilidad son elementos básicos del desarrollo común, entre los que destacan la transmisión de conocimientos y el aprendizaje mutuo. Los "Yachachiq" ("los que saben" en quechua) desempeñan por tanto un papel fundamental como multiplicadores nativos en la implementación del modelo.